Gravitas Rodillos trabaja con transportadores de rodillos por gravedad, toboganes espirales de acero y rampas de descarga para centros logísticos en Perú. Cada tramo se calcula según el tipo de bulto, la pendiente disponible y la resistencia del perfil metálico que lo sostiene, de modo que el flujo entre picking, descarga y cambio de nivel avance sin motor y sin consumo eléctrico.
Fabricamos e instalamos infraestructuras que mueven inventario usando el propio peso de la carga. Nada de motores donde la pendiente ya resuelve el trabajo.
Trabajamos para centros logísticos en Perú: operadores de almacén, jefes de despacho y responsables de picking que necesitan que las cajas y los pallets circulen sin parar entre recepción, estantería y muelle. El enfoque es físico y operativo. Se trata de rodillos, ejes, chapa de deslizamiento, ángulos de inclinación y perfiles de acero que aguantan el uso diario.
Los transportadores por gravedad llevan cajas y pallets por tramos rectos de picking y despacho. La separación entre rodillos y la pendiente se ajustan al tipo de bulto y a la base de apoyo, para que el desplazamiento sea continuo sin alimentación eléctrica.
Los toboganes espirales de acero resuelven el descenso entre niveles cuando no hay metros en planta para una rampa larga. La estructura helicoidal se calcula según la carga, la altura de bajada y la velocidad admisible.
Las rampas de descarga conducen cajas desde una plataforma elevada hacia recepción o clasificación. Los laterales evitan que la carga se salga de la trayectoria y el ángulo se define para que avance sola sin ganar velocidad de más.
Cada tramo que funciona por peso es un tramo que no consume energía. Ese es el criterio que ordena el diseño: inclinación suficiente, perfiles metálicos resistentes y una superficie de deslizamiento adaptada al bulto que se va a mover.
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Cada instalación por gravedad se resuelve distinto según el bulto, la altura disponible y el punto donde la carga debe frenar. Estas tres revisiones recorren los casos más frecuentes en centros logísticos de Perú: el tramo recto de rodillos en despacho, la bajada helicoidal entre niveles y la rampa de descarga desde plataforma. Sirven como referencia operativa para comparar pendientes, apoyos y superficies de deslizamiento antes de fijar un trazado.
Un tramo recto de rodillos montados sobre ejes fijos dentro de perfiles de acero. La separación entre rodillos se ajusta al tamaño y al peso del bulto, y la pendiente se calcula para que la caja avance sola sin ganar velocidad. En picking y despacho, este tipo de línea mantiene el flujo continuo sin alimentación eléctrica y reduce el empuje manual entre estaciones.
Leer la revisión del tramo rectoCuando el edificio tiene poco espacio en planta, la bajada se resuelve en vertical. La chapa de deslizamiento se fabrica en acero y se apoya sobre una estructura helicoidal cuyo radio, paso entre vueltas y ángulo de entrada se definen según el bulto y la altura de bajada. El resultado es un descenso controlado entre plantas, sin traslado manual ni motorizado.
Leer la revisión del tobogán espiralUn plano inclinado fijo que conduce cajas y contenedores desde una plataforma elevada hacia recepción o clasificación. El ángulo se calcula para que la carga avance sin acelerarse de más, y los laterales evitan que se salga de la trayectoria. Se construye con perfiles de acero y una superficie adaptada al tipo de bulto que se va a mover.
Leer la revisión de la rampaSi quieres contrastar criterios de instalación con otros responsables de almacén, en revisiones encontrarás más tramos documentados.
Fabricamos e instalamos transportadores por gravedad, toboganes espirales de acero y rampas de descarga para centros logísticos en Perú. No vendemos asesoría ni planes de escritorio: entregamos estructuras metálicas que mueven cajas y pallets aprovechando el peso de la carga.
El enfoque es sencillo de explicar y difícil de improvisar. Cada tramo se define por la pendiente, el tipo de bulto y la resistencia de los perfiles que lo sostienen. Si la inclinación no corresponde al peso real, el flujo se detiene o se descontrola. Por eso el trabajo empieza midiendo lo que va a circular y termina con la instalación en planta.
Antes de hablar de rodillos o de chapa de deslizamiento, revisamos qué se mueve: cajas de cartón, bandejas plásticas, pallets armados. De ahí salen el peso por unidad, las dimensiones y la base de apoyo. Ese punto de partida define la separación entre ejes y el ancho útil del tramo recto.
La gravedad no se regula con un botón. El ángulo de inclinación se ajusta al trayecto: un tramo corto de picking hacia despacho no pide lo mismo que una bajada larga entre dos niveles. Buscamos que la carga avance sola y llegue a la siguiente estación sin ganar velocidad de más.
Los rodillos van montados sobre ejes fijos dentro de perfiles de acero. La superficie de deslizamiento cambia si el bulto es rígido o flexible, y los laterales de contención evitan que la carga se salga de la trayectoria. La resistencia del perfil es lo que sostiene el conjunto cuando el flujo es continuo durante toda la jornada.
En edificios con poco espacio horizontal, el tobogán espiral de acero baja bultos entre plantas sin ocupar el largo de una rampa. El radio, el paso entre vueltas y el ángulo de entrada se calculan según la altura de bajada y el tipo de carga. Es una estructura helicoidal, no un accesorio suelto.
Fabricamos e instalamos. La rampa de descarga de acero, el transportador de rodillos o el tobogán se montan en la posición definitiva y se prueban con carga real. El objetivo operativo es que el inventario se mueva sin electricidad en los tramos donde el peso ya hace el trabajo.
A quién servimos: operadores logísticos, jefes de almacén y responsables de despacho que necesitan flujo continuo en picking, descarga y movimiento entre niveles. Si tu operación depende de trasladar bultos de un punto a otro dentro del mismo almacén, hay una estructura de gravedad que puede hacerlo.
Contar qué se mueve en tu almacén